jueves, 13 de noviembre de 2008

De Federico Axat

Tuve la oportunidad de recibir Estirpe Salvaje en Argentina, donde la novela todavía no se ha editado, y de poder expresarle mis impresiones a la autora, cosa que ahora repetiré con un poco más de cuidado, para no revelar ningún dato importante de la trama. Lo primero que hay que decir, es que es un libro bellamente escrito, con oficio y lenguaje musical; tiene personajes deliciosos; hay aventura, mucha; pero por sobre todo, hace que el lector se sienta atraído de inmediato por la sorprendente relación entre dos hermanos que han debido hacerse fuertes solos, y que funciona como columna vertebral de una historia de batallas épicas, traiciones y acción a granel.

Soy un lector con poca experiencia en este tipo de libros, pero un buen libro es un buen libro. Para todos aquellos amantes del género de aventura o, como algunos críticos han caracterizado a esta novela: de aprendizaje o iniciáticas, es de lectura ineludible. Para aquellos que, como en mi caso, disfrutan de un buen libro, sin más títulos que este, se los recomiendo, con una mención especial…

Ha pasado un tiempo desde que terminé las cuatrocientas y tantas páginas de Estirpe Salvaje. Me sigo sintiendo satisfecho con ella, pero hay una sensación adicional. Algo que ha quedado en la orilla, como un hermoso caracol, y que a medida que la marea se retira limpia sin mover, una y otra vez. Sólo algunos libros tienen el mérito de lograr esto, y Estirpe Salvaje, en mi caso, lo ha conseguido con el fantástico personaje de Yvanka, la muchacha que debe hacer frente junto a su hermano a una vida que le plantea un desafío tras otro. No es común encontrarse con un personaje tan bien trazado, sencillo y preciso. Cada acción de Yvanka la enaltece, le da vida… durante toda la novela, desde que es una niña hasta que se convierte en adolescente, la leemos con recelo, la estudiamos con atención, intentamos entenderla y aprendemos de ella. Como he dicho antes, no adelantaré nada, pero para todos aquellos que se animen con la historia, al final de ella sabrán a qué me refiero…

Por último, y porque creo que es necesario un comentario respecto al público a quien va dirigida la obra… quizás la portada o los adornos en las hojas puedan hacer suponer que es un libro exclusivamente para jóvenes cuando no es así. Es recomendable para ellos, desde luego, pero considero que un adulto tiene incluso más cosas para disfrutar de la historia.Mis felicitaciones a Montse de Paz por este libro entrañable, y por una pluma virtuosa que espero nos siga regalando historias en el futuro.