viernes, 15 de mayo de 2009

De Ana Mendoza, una lectora solidaria

Estirpe me ha enganchado de principio a fin, es una lectura agradable y sencilla, una narración que contiene los elementos justos para que resulte dinámica y no aburra en ningún momento. Yo la calificaría como una novela de aventuras, no necesariamente juvenil, aunque por el diseño quizás pueda atraer más a un público joven, la portada es muy bonita pero, a mi gusto, se han pasado con las cenefas, resultan muy cargantes y dan un aspecto más "infantil".

La ambientación está muy lograda, y eso que no has entrado en descripciones muy detalladas, en esto creo que ayuda mucho la cultura visual y las referencias constantes que nos llegan a través del cine. Personalmente no me ha costado mucho recrear las tierras de Slavamir y sus personajes,aunque a veces, debido a mi torpeza mental para recordar nombres, me liaba un poco.

He de decir también que es una novela cargada de intencionalidad, que toca temas más profundos de los que aparentemente pueda parecer. Leyendo "entrelineas" se pueden ver con claridad ciertos mensajes "educativos" destinados a los más jovenes, supongo que esto tiene relación con todo el trabajo que realizas en Arsis con niños y adolescentes.

Sin duda lo mejor de la historia son los protagonistas y su evolución, aunque aquí si que tengo algunas objeciones. Lo primero que me sorprende es la "madurez" que muestran los dos hermanos al principio, cuando son tan pequeños y de repente se quedan huérfanos, supongo que responde al instinto básico de la supervivencia, pero aún así me cuesta un poco de creer.

En mi opinión, la auténtica protagonista de la historia es Ivanka. Aunque está siempre a la sombra de su hermano, condiciona la mayoría de las decisiones que ha de tomar Ruslan. El desarrollo del personaje me parece muy acertado, una niña que se cría semisalvaje y se convierte en una adolescente indomable capaz de sobrevivir en un entorno tremendamente machista. En determinado momento..., para mí se convierte en una heroína, toda un acto de rebeldía y supervivencia contra el abuso masculino, me encanta!!

Por lo que se deja entrever, me imagino que habrás pensado dar continuidad a Estirpe, si es así, espero que más adelante le des a Ivanka el papel que se merece en esta historia.

Podría seguir comentando cosas y no acabaría. Ánimo y a seguir adelante, que esto puede ser el principio de algo grande, nunca se sabe... Podría ser un buen guión cinematográfico.

Ana Mendoza Maestre
¿Enfermedades raras? ¡Solidarízate!

7 comentarios:

Marta de Paz dijo...

Respecto a cuánta cantidad de responsabilidad y madurez pueden tener los niños, esto depende de la clase de situación a la que se enfrenten pero también de la clase de vida que hayan tenido antes.

En este caso, hablamos de una vida que no es como la de cualquier niño de la cultura occidental civilizada, en clase media/alta. Hablamos de niños que viven en un entorno rural de trabajo duro, y ahí las responsabilidades sí recaen muchas veces en niños, a edades muy tempranas. El sentimiento de responsabilidad aumentaría, lógicamente, ante un hecho traumático que dificultara aún más la supervivencia.

Nuestros abuelos pueden decir algo semejante, contando cómo se las veían de niños, arreando a las vacas por el monte a solas, o caminando km diarios para ir a vender al mercado más cercano. Pero también podemos mirar hacia otras sociedades menos favorecidas económicamente que la nuestra para comprobar que un niño puede mostrarse inusualmente "maduro" antes de tiempo si las circunstancias lo exigen. Incluso puede parecer prematuramente viejo, desengañado (y esto sí es un drama)

La educación que se daba en sociedades rurales donde la supervivencia exigía el esfuerzo de todos los miembros de la familia, o por lo menos su ayuda (exceptuando a los niños de pecho) era muy diferente a lo que conocemos.

Aún y así, reconozco en la novela la influencia de la vida infantil de la autora. Y digo que la conozco, porque también fue la mia (somos hermanas). Recuerdo muy bien cómo cocinábamos solas nuestra comida a los 7 años, cómo ibamos y veníamos solas del cole, llevando la llave colgada del cuello para no perderla, cómo a veces fregábamos nuestra ropa o los platos subidas al fregadero con una silla, porque éramos unos retacos todavía...En fin, recuerdo que nuestro sentido de la responsabilidad era muy elevado a edades muy tempranas. ¡Nos lo tomábamos muy en serio, a pesar de que, si podíamos, jugábamos mientras tanto! Y no se trataba de ningún mal trato familiar, sino de una real necesidad por un lado, y de que nuestros padres supieron valorar nuestra justa capacidad para implicarnos en los asuntos familiares. Tanto, como para aceptar poner nuestro granito de arena...y hacerlo de buena gana.

Ya, ya sé. Esto no tiene nada que ver con lo que viven muchos niños de hoy. La novela recrea un tiempo aún más antiguo, y un ambiente más duro, con lo cual no es que opine que ese detalle es poco creíble, es que SE que podria ser así.
...

Iván Castro Rodelo dijo...

Te felicito por este excelente blog y la lucidez con que escribes.
Un abrazo desde el caribe colombiano

Elisabet dijo...

¡Hola!
Ana, si pasas por aquí... ya leerás lo que dice mi sister :)

Iván, gracias por tu comentario y tu visita. Un abrazo desde el Mediterráneo.

Ana M dijo...

He vuelto a leer el comentario que hice sobre la novela y me he dado cuenta que quizás no me expresé bien en refencia a la madurez de los niños.
No quería decir que no fuera "creíble" o que "no pudiera ser así",aunque leyendo de nuevo este párrafo es la interpretación que se puede dar:
"Lo primero que me sorprende es la "madurez" que muestran los dos hermanos al principio,cuando son tan pequeños y de repente se quedan huérfanos,supongo que responde al instinto básico de la supervivencia,pero aún así me cuesta un poco de creer."
Ese "... pero aún así me cuesta un poco de creer" ,suena un poco raro,a incredulidad total,parece que esté diciendo :"Sí ya,...a mi me vas a engañar,vaya pegote!!,esto no hay quien se lo crea..."Y no,NO era esa mi intención,hubiera sido más correcto decir"...me cuesta un poco de asimilar,o de imaginar".
Ahora me gustaría hacer una explicación de todo esto.Cuando empezé a leer la novela se me hizo inevitable hacer un cierto paralelismo con la realidad,con la mía precisamente,ya que el personaje de Ivanka tenía más o menos la edad de mi hijo.Puede parecer un poco extraño porque estamos hablando de una historia de ficción ,ambientado en una epoca muy lejana,donde la realidad de los niños era bien distinta,pero aún así no pude evitar hacer comparaciones,por eso me parecía "una madurez inusual"para unos niños tan pequeños.Supongo que habría que buscar en mi subconsciente una explicación para esto,aunque quizás no haga falta ir tan lejos,mi realidad si que es "inusual" y hace que vea las cosas desde otra perpectiva diferente a la mayoría.
Marta,tienes razón respecto a lo que comentas de como influye el entorno y la situación sociocultural donde se cría un niño.Lo triste y lo indignante son las desigualdades que existen a día de hoy dependiendo de la parte del planeta donde habites,aquí si que no estaríamos hablando de responsabilidad o madurez,sino más bien de otro tema como es explotación infantil...
También se de lo que hablas cuando haces referencia a vuestra infancia,yo ya tengo ya unos añitos y he vivido cosas parecidas.Soy la mayor de tres hermanas y desde bien pequeña mis padres me dieron mucha responsabilidad .Lo de ir al cole solas,cocinar,cuidar de mis hermanas era algo muy habitual,y como dices,nosotras también jugabamos,no era nigun castigo ni maltrato,era lo que teniamos que hacer y lo haciamos contentas,además formaba parte del aprendizaje.
Muchas gracias por tus comentarios y apreciaciones.
Saludos

Ana M dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ana M dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ana M dijo...

Uisss,no se que ha pasado que ha aparecido 3 veces el mismo comentario....Ya están borrados..